Reseña de Carmela y su duende, de Gustavo Martín Garzo
¿Quién no ha tenido de pequeño un amigo invisible? ¿O un peluche con el que conversaba y compartía secretos? ¿Recordamos cuando leemos los duendecillos de nuestra infancia?
Esta semana reseñamos Carmela y su duende, un libro infantil escrito por el conocido Gustavo Martín Garzo e ilustrado por Beatriz Martín Vidal.
GUSTAVO MARTÍN GARZO
Nació en Valladolid en 1948. Es un destacado escritor y psicólogo español. Su obra abarca tanto novela y ensayo como literatura infantil. Se caracteriza por un estilo poético y reflexivo que profundiza en la psicología de los personajes, el mundo onírico, los cuentos de hadas, etc. Fue fundador de revistas literarias como Un ángel más y El signo del gorrión.
Ha ejercido como psicólogo clínico, dedicándose especialmente al ámbito adolescente.
Abandonó los estudios de ingeniería por la literatura, influenciado por su padre. Debutó con Luz usada en 1986.
Ha sido ganador del Premio Nacional de Narrativa con El lenguaje de las fuentes (1993), el Premio Nadal con Las historias de Marta y Fernando (1999), y el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil en 2004 por Tres cuentos de hadas.
Obras más significativas: Novela: El lenguaje de las fuentes (1993), Las historias de Marta y Fernando (1999), La soñadora (2001), Tan cerca del aire (2010). Ensayo: El pozo del alma (1995), El hilo azul (2001). Narrativa Infantil/Juvenil: Tres cuentos de hadas (2003), Dulcinea y los caballeros dormidos (2005).
CARMELA Y SU DUENDE
Sinopsis: Carmela es una niña que vive en las nubes y no se ajusta al ritmo normal del colegio porque no piensa más que en su amigo el duende. Cuando crece, olvida al duende, pero encuentra refugio y magia en los libros.
Carmela y su duende narra la historia de una niña especial que se hace amiga de un duende, explorando temas como la imaginación, la infancia, la memoria, la vida y la muerte a través de una narrativa emotiva.
La obra toca temas como la inteligencia emocional, la individualidad, el paso del tiempo, la pérdida de la inocencia y el amor por la lectura.
Se trata de una lectura conmovedora, con toques trágicos pero llenos de esperanza, ideal para leer en voz alta.
Las ilustraciones destacan como una obra de arte en sí mismas y representan la intimidad y la imaginación de la protagonista.
COMENTARIO
El libro comienza contando las cualidades mágicas de los seres invisibles, como los Elfos de los ríos, las Hadas de los Parques y los Duendes Piñoneros, y que los niñas y niños hablan con naturalidad a sus muñecos y peluches, e incluso hay una fase en su desarrollo evolutivo en la que pueden inventarse historias con amigos invisibles. Así, Carmela, sin darse cuenta, se lleva un duende a su casa y se hace su amigo, de tal manera que no piensa más que en él y no saca buenas notas en el colegio.
Carmela crece -el transcurrir del tiempo es una constante en el libro- y se olvida del duende, pero lee muchos libros que le trasladan a su infancia. Empieza a trabajar en una librería infantil y por las noches se quedaba a leer y escuchaba a los duendes de los libros (El amor a la lectura está muy presente en esta obra). Más adelante, se casó y tuvo una hija a la que le leía muchos cuentos. Creció la hija y Carmela murió de enfermedad (El tema de la muerte se presenta de forma natural y no supone ninguna angustia en el lector). Por las mañanas los libros de la librería aparecían ordenados y, por eso, la librera espió una noche y descubrió que Carmela era un duende que leía cuentos a los demás seres invisibles de la librería.
Carmela es Carmela Rodríguez, una libera encantadora a la que el autor rinde homenaje, trasladándonos a su infancia -hechizada por un duende del bosque y por las primeras lecturas- y, luego, a su madurez como dueña de una librería infantil donde los pequeños lectores viven aventuras y, a veces, se refugian cuando están solos.
La presentación es magnífica tapa dura, tamaño muy manejable (15 x 20 Cm), ilustraciones de rostros de niña, adolescente y mujer, predominado tonalidades marrones y amarillos apagados que evocan la tristeza del paso del tiempo. Me recuerdan un poco las laminas de dibujo a carboncillo que realizábamos en clase de dibujo. No me atrae la portada, no la veo atractiva para un lector infantil, aunque entiendo que quiere transmitir un mensaje de reflexión e interioridad.
Es una obra muy recomendada para el ámbito educativo y familiar con la finalidad de fomentar la empatía y el amor a la lectura.

Carmela y su duende
Gustavo Martín Garzo
Ilustraciones de Beatriz MartínVidal
Editorial Oxford, Madrid, 2011





